La verdad es que no es de esas películas que vayas a ver creyendo que te va a hacer pensar, o te va a aportar algo nuevo… Si vas a ver Dick y Jane es porque te apetece pasar un rato divertido, reirte un poco, y olvidarte durante dos horas de las preocupaciones de la vida cotidiana…

Y aunque no es una película que marcará una época, he de decir que me entretuvo, y que hubo momentos bastante divertidos…

En estas películas de “entretenimiento” la historia suele ser lo de menos, ya que lo importante es ver las gracietas de los protagonistas. Sin embargo ahí está parte del éxito de esta película; ya que además de tener a un Jim Carrey tan inspirado como siempre, lo bueno es que la historia te interesa, te cuentan algo, te involucras con los personajes para ver cómo van a poder salir del embrollo en el que se van metiendo, hasta que llega el final, que por supuesto me voy a callar, pero que es digno de ver ;)

Así pues, recomiendo esta película a todo aquel que quiera pasar un rato divertido en el cine, porque aunque no es una maravilla, seguro que le gustará. Los puristas que se abstengan, porque probablemente no encontraran atisbos de genialidad en ninguna de las secuencias…, pero hay veces en las que simplemente reir es el mayor de los placeres que podemos obtener en una sala de cine.